Detrás de cada graduado hay una familia que lo hizo posible — las madrugadas, los sacrificios, las oraciones. Cuando por fin llega ese diploma, merece más que una reservación para cenar: merece una celebración.
Preparatoria, universidad, escuela de enfermería, una maestría — en Jardín de Juana albergamos la noche en que toda la familia puede decir: lo logramos.